Así puedes cambiar de banco en Chile sin perder tus condiciones actuales

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¿Tu banco actual te cobra más comisión que la competencia por la misma tarjeta o el mismo crédito de consumo? Desde el 8 de septiembre de 2020 rige en Chile la Ley N°21.236, que te permite trasladar tus productos financieros vigentes a otra institución sin partir de cero. El proceso lo regula la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y no tiene costo para ti. Antes de iniciarlo conviene saber qué se traslada, qué no, y en qué orden avanza cada trámite.

¿Qué puedes portar y qué no?

No todos los productos se mueven de la misma forma. La ley distingue entre portabilidad sin subrogación (la mayoría de los productos) y con subrogación (créditos con garantías reales, como el hipotecario o el automotriz con prenda).

Producto ¿Se puede portar? Modalidad
Cuenta corriente o vista Sin subrogación
Tarjeta de crédito Sin subrogación
Crédito de consumo Sin subrogación
Crédito hipotecario Con subrogación
Crédito automotriz con garantía Con subrogación
Seguro asociado a un crédito No se porta directamente Solo el crédito ligado a él

La subrogación cambia el trámite porque implica traspasar una garantía real (la propiedad o el vehículo) de un acreedor a otro, no solo cerrar una cuenta y abrir otra.

Lee Más: ¿Puedes acceder a un crédito con garantía estatal siendo independiente?

Los pasos del proceso de portabilidad

La CMF define siete etapas formales, que en la práctica se agrupan así:

  • Solicitud de portabilidad: le indicas al banco nuevo (el Nuevo Proveedor) qué productos quieres trasladar desde tu banco actual (el Proveedor Inicial).
  • Certificado de liquidación: el Nuevo Proveedor le pide a tu banco actual el detalle de lo que debes, para poder evaluarte con datos reales.
  • Oferta de portabilidad: el Nuevo Proveedor te presenta condiciones por escrito, con una vigencia mínima de 7 días hábiles bancarios para que decidas.
  • Aceptación: firmas solo la parte de la oferta que te conviene. No estás obligado a portar todos los productos que solicitaste.
  • Contratación y cierre: el Nuevo Proveedor contrata lo aceptado, gestiona el término de los productos con tu banco anterior y te entrega un certificado final con el detalle de todas las gestiones realizadas.

No existe un plazo único para todo el proceso: depende de cuántos productos portas y si alguno requiere subrogación.

Qué pasa con tus condiciones y tus derechos en el camino

Un punto que genera dudas: aceptar la oferta no te deja sin salida. Puedes arrepentirte en cualquier momento respecto de los productos que aún no se hayan contratado con el Nuevo Proveedor, aunque ya hayas firmado la aceptación inicial.

Las comisiones del proceso se rigen por el artículo 31 de la Ley N°18.010, así que revisa que el Nuevo Proveedor no te cobre algo fuera de lo que esa norma permite. El certificado de liquidación que pide el Nuevo Proveedor a tu banco actual es gratuito, así que si alguien te cobra por ese trámite específico, algo no está funcionando como debería.

Como los proveedores no están obligados a hacerte una oferta, es normal recibir un rechazo si tu evaluación de riesgo no cumple los criterios del banco nuevo. En ese caso, el proveedor debe informarte la decisión, y tus productos vigentes en el Proveedor Inicial siguen exactamente igual, sin que el intento de portabilidad quede registrado como algo negativo en tu historial.

Si tienes una empresa: ¿aplica igual la portabilidad?

La ley no es solo para personas naturales. Si eres dueño de una micro o pequeña empresa, o de un emprendimiento de menor tamaño, también puedes portar los productos financieros de tu negocio, siempre que tus ventas anuales no superen las 25.000 UF, cerca de $1.021 millones al 4 de agosto de 2026, según el valor publicado por el Banco Central. Si tu empresa vende más que eso, la ley no te cubre y la negociación queda directamente entre tú y el banco, fuera de este proceso regulado.

Este límite de ventas es el único filtro real: no importa la región del país donde esté tu negocio ni el rubro, la portabilidad funciona igual en todo Chile porque la regula un solo organismo nacional. Si tu emprendimiento recién partió y factura poco, esta puerta te sirve tanto para una cuenta corriente comercial como para una línea de crédito, sin depender de la relación histórica que tengas con tu banco actual.

Antes de firmar

Compara la oferta completa, no solo la tasa: comisiones, plazo y las condiciones que dejas atrás en tu banco actual. Y recuerda que el derecho a arrepentirte sigue vigente mientras el producto no esté contratado con el nuevo proveedor. Portar tus productos financieros es gratis, pero solo te conviene si comparas antes de aceptar.

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