Pides un crédito de consumo por 100 UF en dos bancos. El primero ofrece una tasa mensual de 1,2%, el segundo 1,5%. A simple vista el segundo parece más caro, pero al revisar la Carga Anual Equivalente (CAE) de ambas ofertas, el resultado se puede invertir por completo. Estudios del propio SERNAC han encontrado diferencias de hasta 32% en la CAE entre créditos hipotecarios de monto y plazo similares. Desde 2012, la Ley 20.555 obliga a todas las entidades a mostrar este indicador antes de que firmes, precisamente para evitar esa confusión.
Qué componentes entran en la CAE
La CAE no es la tasa de interés disfrazada con otro nombre. Es un porcentaje anual que suma todo lo que realmente vas a pagar por el crédito, no solo el interés nominal.
- Tasa de interés nominal: el porcentaje que el banco cobra sobre el capital prestado, la base del cálculo.
- Seguro de desgravamen: obligatorio en la gran mayoría de los créditos de consumo e hipotecarios, cubre el saldo si el titular fallece.
- Comisiones: de apertura, administración o mantención, cuando el contrato las incluye.
- Gastos legales o notariales: presentes en créditos hipotecarios (estudio de títulos, tasación), no en la mayoría de los créditos de consumo.
- IVA de los seguros: se suma al cálculo cuando el seguro contratado lo genera.
La misma tasa, distinta CAE
La siguiente tabla muestra qué elementos entran en cada indicador. Es la diferencia real entre mirar solo la tasa y mirar la CAE completa.
| Elemento del crédito | ¿Entra en la tasa de interés? | ¿Entra en la CAE? |
|---|---|---|
| Interés nominal mensual | Sí | Sí |
| Seguro de desgravamen | No | Sí |
| Comisión de apertura | No | Sí |
| Gastos notariales (hipotecario) | No | Sí |
| IVA de los seguros contratados | No | Sí |
Dos créditos con la misma tasa de interés pueden terminar con CAE distinta solo porque uno cobra comisión de apertura y el otro no, o porque el seguro de desgravamen de una aseguradora cuesta más que el de otra.
Cómo comparar sin confundir las siglas
Compara la CAE únicamente entre créditos del mismo monto, plazo y tipo (consumo con consumo, hipotecario con hipotecario). Una CAE de 18% en un crédito a 24 meses no es comparable con una de 22% a 48 meses: el plazo distorsiona el número.
Ten cuidado con la sigla. En Chile, CAE también significa Crédito con Aval del Estado, el préstamo para estudios superiores que administra la Comisión Ingresa. No tiene relación con el indicador de costo de crédito que revisas aquí; son dos cosas completamente distintas que comparten solo las iniciales.
La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) publica cada mes la Tasa Máxima Convencional (TMC), el límite legal de interés según el tipo y monto del crédito. La TMC te dice si una tasa es legal, pero no reemplaza la comparación de CAE: un crédito puede estar dentro de la TMC y aun así tener una CAE mucho más alta que otro por sus comisiones y seguros.
Si sospechas que una oferta incluye cargos que no te explicaron, pide el detalle línea por línea antes de firmar. La entidad está obligada a entregarte esa información por escrito, no solo mencionarla en el mesón o por teléfono. Si después de firmar detectas un cobro no informado, el reclamo se presenta ante la propia institución primero y, si no responde, ante el SERNAC o la CMF según el tipo de producto.
Si es tu primera propiedad, la diferencia se multiplica
En un crédito hipotecario a 20 o 30 años, una diferencia de pocos puntos en la CAE se traduce en millones de pesos adicionales durante la vida del crédito, porque el monto suele expresarse en UF y esta se reajusta a diario según la inflación (1 UF equivale aproximadamente a $40.842 al 8 de julio de 2026, según el Banco Central de Chile). Si es tu primera vivienda, sin un crédito hipotecario previo que sirva de referencia, cotiza en al menos tres instituciones y exige la Hoja de Información Precontractual de cada una antes de decidir. En una segunda propiedad, donde ya conoces el mercado y probablemente tienes mejor perfil de riesgo, la diferencia de CAE entre bancos suele achicarse, pero sigue siendo el número que hay que revisar primero.
Antes de firmar, pide la CAE por escrito
No decidas por la cuota mensual ni por la tasa que te mencionan de palabra. Pide la Hoja de Información Precontractual con la CAE de cada oferta, compara solo créditos del mismo monto y plazo, y si algo no calza con lo conversado, resuélvelo con la institución antes de firmar, no después.