Tienes 68 años, recibes tu pensión de AFP más la PGU, y el banco te ofreció un crédito de consumo a 4 años en vez de los 6 que pediste. O peor: te rechazaron una tarjeta de crédito sin explicación clara. No es un trato especial ni un favor: es una evaluación de riesgo que en Chile tiene reglas concretas, y algunas de esas reglas ya fueron puestas a prueba en tribunales.
La buena noticia es que no existe un límite de edad fijado por ley para acceder a crédito. La CMF no establece un tope. Lo que sí existe es la política interna de cada banco o casa comercial, y ahí está la diferencia entre un rechazo legítimo y uno arbitrario.
¿Qué revisar antes de solicitar un crédito?
- Reúne tu comprobante de renta completo: liquidación de pensión de tu AFP o compañía de seguros (si tienes renta vitalicia), certificado de retiro programado si corresponde, y el certificado de PGU si la recibes aparte del IPS.
- Súmale la PGU a tu ingreso declarado: muchos jubilados solo presentan la pensión de AFP y olvidan sumar la PGU, lo que reduce artificialmente la renta que el banco ve para calcular tu capacidad de pago.
- Pide el desglose del seguro de desgravamen: este seguro cubre la deuda si falleces durante el crédito, y su prima sube con la edad. Pregunta cuánto representa en la cuota mensual antes de firmar.
- Compara el Costo Total del Crédito (CTC), no solo la cuota: el CTC incluye seguros y comisiones, y es el número real que define si te conviene esa oferta frente a otra.
- Guarda por escrito cualquier rechazo: si una institución te niega un crédito, tiene 10 días hábiles para entregarte por escrito las razones objetivas del rechazo. Pídelo siempre.
Qué límites de edad usa cada tipo de crédito
Ningún banco publica “no prestamos a mayores de X años” porque eso sería ilegal. Lo que aplican es un cálculo de edad más plazo: la deuda debe quedar pagada antes de una edad límite que cada institución fija según su propio criterio de riesgo.
| Tipo de crédito | Límite habitual (edad + plazo) | Qué pide el banco además |
|---|---|---|
| Crédito de consumo | El crédito debe terminar antes de los 80 años aproximadamente | Renta demostrable (pensión, PGU) y a veces desgravamen obligatorio |
| Crédito hipotecario | Plazo se acorta a 10-15 años en vez de 20-30; término antes de los 75-85 años | Pie más alto que el estándar y evaluación de renta más estricta |
| Tarjeta de crédito | Sin plazo fijo, pero el cupo se revisa en cada renovación anual | Historial de pago e ingreso mensual actualizado |
| Crédito de consumo en casa comercial (CMR Falabella, Ripley, ABCdin) | Mismo criterio de edad más plazo que el consumo bancario | Evaluación de riesgo propia de cada casa comercial, distinta banco a banco |
Cuándo un rechazo por edad es ilegal
En septiembre de 2025, el Primer Juzgado de Policía Local de Las Condes condenó a Scotiabank por negarse a renovar tarjetas de crédito a clientes mayores de 75 años solo por superar esa edad, sin evaluar su capacidad de pago ni su historial. El tribunal calificó el límite como arbitrario y aplicó una multa de 100 UTM, tras una denuncia de SERNAC.
La diferencia es esta: un banco puede ajustar plazo, pie o tasa según el riesgo que calcula para tu edad y tu renta. Lo que no puede hacer es usar la edad como único motivo de rechazo. Si sospechas que eso ocurrió contigo, el rechazo por escrito que pediste antes es la prueba que necesitas para reclamar ante SERNAC.
Si solo vives de la PGU, tu perfil crediticio es distinto
Un jubilado que recibe renta vitalicia de una compañía de seguros o retiro programado de su AFP, además de la PGU, presenta una renta mensual más alta y más predecible ante el banco. Eso amplía sus opciones: puede calificar para un crédito hipotecario con plazo corto o un consumo con mejor tasa.
Si en cambio tu único ingreso es la PGU (hasta 231.732 pesos mensuales para menores de 82 años, 250.275 pesos desde esa edad, según la Superintendencia de Pensiones a febrero de 2026), el margen de endeudamiento que cualquier banco te reconoce es bajo. En ese caso, un crédito de consumo pequeño en una casa comercial o un monto pequeño a plazo corto suele ser más realista que un crédito hipotecario o un consumo alto.
No fuerces una solicitud grande solo porque calificas en papel: si la cuota compromete una parte alta de una renta que ya es ajustada, el riesgo de caer en DICOM es mayor que el beneficio del crédito.
Antes de firmar, junta tus comprobantes de renta completos, pide el desglose del seguro de desgravamen y compara el CTC entre al menos dos instituciones. Si te rechazan sin una razón objetiva por escrito, tienes una base concreta para reclamar.
Entérate más: ¿Puedes pedir un crédito de consumo si no emites boleta de honorarios?