Si llevas más de 20 días de atraso, el banco o la casa comercial ya puede haberte cobrado gastos de cobranza, y con la UF en $40.844,79 al 20 de julio de 2026, según el Banco Central, cada mes que pasa encarece tu deuda en pesos reales. Antes de aceptar la primera oferta de repactación, tienes derecho a negociar tres variables: quita, plazo y tasa. La diferencia entre exigirlo por escrito y aceptar de palabra puede significar volver a caer en DICOM meses después, aunque hayas cumplido tu parte del trato.
Qué pedir en la negociación
No llegues a la llamada del ejecutivo de cobranza sin un guion. Estos son los cinco puntos que puedes poner sobre la mesa, en este orden:
- Quita del gasto de cobranza: pide que se elimine o reduzca el cobro por gestión si aún no cumples los 20 días de atraso, o si el monto excede la escala máxima que fija la ley según el tamaño de tu deuda.
- Plazo según tu capacidad real, no la que ofrece el ejecutivo: calcula tu cuota máxima mensual antes de la llamada y llévala escrita, no aceptes la primera propuesta de cuotas.
- Tasa bajo el tope legal: exige que la nueva tasa no supere la Tasa de Interés Máxima Convencional vigente para ese tipo de crédito, no la tasa que le conviene cobrar al acreedor.
- Congelamiento de intereses moratorios desde el día en que empiezas la negociación, no solo desde la fecha de firma del nuevo acuerdo.
- Fecha exacta de salida de DICOM una vez que cumplas el primer pago del nuevo plan, no una promesa genérica de “regularización”.
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Qué exigir por escrito antes de firmar
Un acuerdo verbal con el ejecutivo no te protege si después cambian las condiciones. Antes de firmar cualquier repactación, exige que estos cinco puntos queden documentados.
| Elemento | Qué debe quedar escrito | Riesgo si no lo pides |
|---|---|---|
| Nueva tasa | Porcentaje anual exacto y tipo de tasa | Te aplican una distinta a la ofrecida por teléfono |
| Plazo y cuota | Número de cuotas y fecha de cada pago | Cambian el cronograma sin avisarte |
| Gastos de cobranza | Detalle del cobro y tope según la escala legal | Te cobran honorarios por gestiones que no se hicieron |
| Salida de DICOM | Plazo concreto tras el primer pago cumplido | Sigues reportado pese a estar pagando al día |
| Canal de contacto | Un solo medio acordado para comunicarte | Te contactan por varias vías a la vez, incluso en tu trabajo |
Tus derechos frente al acreedor
La Ley del Consumidor es clara en un punto: una repactación debe ser expresamente aceptada por ti. La empresa no puede cambiar unilateralmente los plazos o cobros de tu contrato original solo porque te atrasaste, ni siquiera si la nueva forma de pago parece más beneficiosa para ti.
Una vez firmada la repactación, la deuda deja de estar vencida. Eso obliga a la empresa a sacarte de DICOM mientras cumplas las nuevas cuotas y a detener cualquier acción judicial de cobro en curso. Si sigues apareciendo reportado pese a pagar al día, tienes motivo para reclamar.
Si el acreedor es un banco o una entidad financiera fiscalizada, el reclamo no solo va al SERNAC: también puedes presentarlo ante la Comisión para el Mercado Financiero, que deriva el caso a la entidad y exige respuesta formal por escrito.
Si negocias con varios acreedores a la vez y ninguno cede en quita ni en plazo, la vía informal deja de ser suficiente. Ahí entra la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento, que a través de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento permite renegociar todas tus deudas de forma conjunta, con quita incluida, cuando el monto y el número de acreedores superan lo que una llamada telefónica puede resolver.
Si cotizas por honorarios, negocia distinto
Si eres independiente y facturas por boleta de honorarios, tu ingreso varía mes a mes. Eso es un argumento real en la negociación, no una excusa: puedes pedir un plan con cuotas variables ajustadas a tus meses de menor facturación, respaldado con tus boletas de los últimos seis meses.
Si trabajas como dependiente con renta líquida fija, tu ancla es distinta: negocia que la cuota no supere una fracción manejable de tu renta líquida mensual, no de tu renta bruta, para que el plan sea sostenible y no termines repactando dos veces en el mismo año.
Lleva tu guion escrito a la llamada, pide siempre el documento antes de aceptar nada, y guarda copia de cada comunicación. Esa evidencia es la que te protege si el acreedor no cumple lo pactado.