Consolidar tus deudas es pedir un crédito nuevo, no repactar el antiguo

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Si pagas cuotas distintas a tres o cuatro acreedores cada mes (una tarjeta bancaria, otra de una casa comercial y un crédito de consumo), es probable que alguien te haya sugerido “consolidar tus deudas”. El problema es que ese término se usa como sinónimo de repactar, y no lo es. Consolidar significa pedir un crédito nuevo, con un banco o cooperativa, para pagar de una vez todas las deudas anteriores y quedarte con una sola cuota. Antes de simular uno, conviene entender en qué se diferencia de las otras figuras.

Repactar, refinanciar y consolidar no son lo mismo

Figura Qué pasa con la deuda Con quién se negocia Cuándo conviene
Repactación Se renegocian el plazo o las cuotas de la misma deuda El mismo acreedor de siempre Ya estás en mora con ese acreedor y buscas evitar la cobranza judicial
Refinanciamiento Una deuda se paga con un crédito nuevo en mejores condiciones Tu mismo banco u otro Tienes una sola deuda cara y buen historial para negociar
Consolidación Varias deudas de distintos acreedores se pagan con un solo crédito nuevo Un banco o cooperativa que asume todo Tienes tres o más deudas chicas (tarjetas, casas comerciales) y quieres una sola cuota

La confusión existe porque las tres terminan en una cuota distinta a la que tenías. La diferencia real está en si sigues con el mismo acreedor (repactación), cambias una sola deuda por otra (refinanciamiento) o reemplazas varias deudas por un crédito único (consolidación).

Qué revisar antes de pedir un crédito de consolidación

  • La suma real de tus deudas actuales: junta el saldo total de tarjetas, créditos de casas comerciales y otros préstamos antes de simular, no un cálculo aproximado de memoria.
  • La CAE del crédito nuevo, no solo la cuota: la Carga Anual Equivalente es el indicador que toda oferta de crédito de consumo debe informar, y el que permite comparar el costo total real entre ofertas distintas.
  • El plazo del crédito nuevo: una cuota más baja casi siempre significa un plazo más largo, y eso puede subir el costo total aunque el pago mensual se vea más liviano.
  • Tu situación en el Boletín Comercial: la mayoría de bancos y cooperativas exige no estar en mora grave para aprobar la consolidación, justo la situación de quien más la necesita.
  • Qué haces con los cupos que quedan libres: al pagar una tarjeta o una cuenta de casa comercial, el cupo vuelve a estar disponible de inmediato. Congélalo o ciérralo si no quieres volver a usarlo.

Entérate más: Repactar vs refinanciar una deuda: la diferencia real y cuándo conviene cada una

Por qué una cuota más baja no siempre es un ahorro

El riesgo más común de consolidar es lo que en Chile se conoce como bicicleta financiera: usar los cupos que quedan libres para volver a endeudarte mientras sigues pagando el crédito de consolidación. Terminas con la cuota nueva más las deudas nuevas que fuiste generando después.

El segundo riesgo es de cálculo, no de conducta. Un crédito a 48 meses puede bajar tu cuota mensual a la mitad frente a la suma de tus deudas actuales, pero si la tasa final es más alta que el promedio de lo que ya pagabas, terminas pagando más en total durante ese plazo. Por eso la CAE, y no la cuota, es el número que decide si conviene.

Calificar para este crédito tampoco es automático. Los bancos y cooperativas evalúan tu capacidad de pago y tu historial antes de aprobarlo, igual que con cualquier crédito de consumo. Si ya estás en mora con varios acreedores, es probable que la consolidación no esté disponible para ti todavía, y la alternativa sea repactar cada deuda por separado o revisar si calificas para la renegociación de la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento.

Entérate más: Revisa si cumples los requisitos para renegociar tus deudas por la Ley 20.720

Si trabajas por boleta de honorarios, la aprobación es más exigente

Si emites boleta de honorarios, conseguir un crédito de consolidación es más difícil que para un trabajador dependiente. Los bancos piden boletas de los últimos 6 a 12 meses en vez de una liquidación de sueldo, y suelen exigir una renta promedio más estable para aprobar el mismo monto que a alguien con contrato.

Si tu ingreso varía mes a mes, simula el crédito con el promedio de los últimos 12 meses, no con tu mejor mes, y ten a mano tu declaración de renta del SII: varios bancos y cooperativas la piden como respaldo adicional.

Antes de firmar, simula el crédito de consolidación en al menos dos bancos o cooperativas y compara la CAE de cada oferta, no la cuota que te muestran primero. Si decides seguir adelante, cierra o congela los cupos que quedan libres el mismo día: es lo único que evita que termines con dos deudas en vez de una.

Aviso importante: La información de este artículo tiene fines educativos y generales. No constituye asesoría financiera, legal ni tributaria personalizada. Antes de tomar decisiones sobre deudas, créditos, pensiones o procesos judiciales, consulta con un profesional o con la institución correspondiente (CMF, Superintendencia de Pensiones, SERNAC o SII). Los datos se verificaron a la fecha de publicación y pueden cambiar.
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