Si trabajas con boleta de honorarios, tu ingreso de este mes casi nunca es igual al del mes pasado. Un proyecto grande te deja $800.000 en enero y en febrero solo emites $250.000. A eso se suma la retención del 15,25% del SII sobre cada boleta en 2026, que reduce lo que finalmente llega a tu cuenta. Un presupuesto copiado de una plantilla genérica, pensada para un sueldo fijo que entra el mismo día de cada mes, no resiste ese vaivén: se queda corto justo el mes que menos facturaste. Presupuestar con esa variabilidad exige un método distinto.
Cinco pasos para armar el presupuesto
- Calcula tu ingreso base con el mes más flaco real, no con el promedio de los últimos seis meses. El promedio esconde los meses malos y te deja corto justo cuando más lo necesitas.
- Resta la retención del SII antes de presupuestar, no después. El monto de tu boleta no es lo que puedes gastar: la retención de 2026 es 15,25% del bruto, así que trabaja siempre con el líquido.
- Divide tus gastos en fijos y variables y cubre primero los fijos (arriendo, salud, cotizaciones) con el ingreso base del mes flaco. Los variables se ajustan según lo que entre ese mes.
- Arma un colchón con los meses buenos, no lo gastes de inmediato. Ese colchón es lo que te permite pagar los gastos fijos en el mes en que la boleta llegó baja.
- Aparta un porcentaje fijo para tus cotizaciones previsionales, incluso si la retención del SII ya cubre una parte. La Ley 21.133 subió la retención de forma gradual hasta 2028 justamente para financiar pensión, salud y seguro de accidentes de los independientes, pero no reemplaza un ahorro propio si quieres una pensión mejor.
Cuánto queda líquido según el monto de tu boleta
La retención de 15,25% se aplica sobre el monto bruto de la boleta, no sobre lo que acuerdas cobrar. Antes de fijar un precio con un cliente, revisa cuánto de eso realmente llega a tu cuenta.
| Monto bruto de la boleta | Retención SII (15,25%) | Monto líquido |
|---|---|---|
| $300.000 | $45.750 | $254.250 |
| $500.000 | $76.250 | $423.750 |
| $800.000 | $122.000 | $678.000 |
| $1.200.000 | $183.000 | $1.017.000 |
Si acordaste con tu cliente un monto líquido y no un bruto, pídele que ajuste la boleta para que ese líquido sea lo que efectivamente recibes, no lo que se emite.
Por qué la retención no es dinero perdido
La retención del SII funciona como un anticipo, no como un descuento definitivo. Parte de ese 15,25% vuelve en la Operación Renta de abril del año siguiente, dependiendo de tus gastos deducibles y tramo de ingresos anuales. Por eso conviene guardar tus boletas y facturas de gastos asociados a tu actividad durante todo el año, no juntarlas recién en marzo.
Esto cambia cómo debes ver tu presupuesto mensual: la retención no es un gasto que desaparece, es un monto que probablemente vuelve más adelante. Tenlo presente al planificar metas de mediano plazo, como comprar algo grande o hacer un aporte extra a tu AFP, pero no lo cuentes como ingreso disponible del mes en curso.
La retención también financia tu cotización de salud, así que revisa si estás en Fonasa o en una Isapre y si el monto retenido efectivamente cubre tu plan. Si cotizas por honorarios de forma irregular, es común quedar con lagunas en la cobertura durante los meses sin boletas emitidas, algo que no pasa con un contrato dependiente donde la cotización es automática cada mes.
Si tienes un cliente fijo o varios clientes chicos, el presupuesto cambia
Un independiente con un solo cliente que paga honorarios mensuales fijos puede presupuestar casi como un dependiente: el monto varía poco y el riesgo real es que ese único cliente se vaya. En ese caso, el colchón debe cubrir varios meses completos, no solo uno flaco.
Un independiente con varios clientes chicos y proyectos puntuales tiene el problema opuesto: meses con varias boletas juntas y meses sin ninguna. Ahí el presupuesto debe basarse en el mes más bajo de los últimos doce, no de los últimos seis, porque la irregularidad es mayor y un semestre bueno puede maquillar un mal año.
Identifica cuál de los dos perfiles te describe antes de fijar tu ingreso base: es la decisión que más cambia el resto del presupuesto. Si estás partiendo como independiente y todavía no tienes suficiente historial para calcular un mes flaco real, usa el ingreso más bajo que hayas tenido en cualquier mes de los últimos tres, aunque haya sido excepcional, y ajusta esa cifra apenas cierres tu primer semestre completo.
Revisa tu boleta antes de gastar el líquido, no después. Ajusta tu ingreso base cada trimestre con el mes más bajo real, y deja que el colchón de los meses buenos absorba la diferencia en vez de tu tarjeta de crédito.