Baja la base imponible de tu boleta de honorarios con gastos reales

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Si emites boleta de honorarios, el SII te descuenta automáticamente un 30% de gasto presunto antes de calcular tu impuesto, sin pedirte ni un comprobante. El problema es que ese 30% rara vez se parece a lo que gastas de verdad si arriendas un espacio, pagas software o contratas a alguien para tu actividad. Con la retención subiendo a 15,25% en 2026, cada peso que logres rebajar de tu base imponible pesa más al momento de la devolución. Un profesional con gastos reales altos puede terminar pagando impuesto de más durante años solo por no juntar sus facturas.

Dos formas de rebajar tu base imponible

Como profesional o trabajador independiente que emite boletas, eliges entre dos caminos al hacer tu declaración de renta. No es una decisión permanente: puedes cambiar de uno a otro cada año, según cómo te convenga.

Método Cómo funciona Tope Requisito
Gasto presunto Rebaja automática del 30% de tus ingresos brutos anuales 15 UTA del mes de diciembre del año respectivo (unos 12.500.000 pesos con la UTA de diciembre de 2025) Ninguno, se aplica solo
Gasto efectivo Rebajas cada gasto real y documentado, relacionado con tu actividad Sin tope máximo Factura electrónica a tu nombre y libro de ingresos y egresos

Si tus gastos reales del año superan el 30% de tus ingresos brutos, el gasto efectivo casi siempre te conviene más. Si trabajas con costos bajos, el presunto suele ser la opción más simple.

Qué gastos puedes descontar con gasto efectivo

El SII exige que cada gasto sea necesario para tu actividad, esté acreditado con un documento válido y se relacione directamente con lo que generas como boleta. Estos son los más comunes entre independientes:

  • Arriendo de oficina o consulta: deducible completo si el espacio es de uso exclusivo para tu actividad profesional.
  • Servicios básicos y conectividad: luz, internet o teléfono, en la proporción que corresponda a tu trabajo.
  • Software, suscripciones y capacitación: herramientas digitales y cursos ligados directamente a lo que ofreces.
  • Honorarios de apoyo: lo que pagas a un contador, asistente u otro profesional que contratas para tu actividad.
  • Insumos y equipos: materiales de trabajo y la depreciación de herramientas o equipos que usas para prestar el servicio.

Cada uno de estos gastos necesita una factura electrónica emitida a tu RUT. Una boleta simple de compra no sirve como respaldo ante el SII, ni tampoco un gasto que solo se relaciona vagamente con tu actividad: la regla es que sea necesario para generar esa renta específica, no un gasto personal disfrazado de profesional.

Cómo funciona en la práctica

Para optar por gasto efectivo necesitas llevar un libro de ingresos y egresos, un registro donde anotas cada movimiento del año con su respaldo. Sin ese libro, el SII no valida la rebaja aunque tengas las facturas guardadas en una carpeta.

Hay un caso que conviene tener presente: la cotización de salud en Isapre solo se puede descontar de tu base imponible si declaras por gasto efectivo con libro contable al día. Si te quedas en el 30% presunto, ese pago no rebaja nada adicional.

La elección se hace cada año al momento de completar tu declaración de renta en abril, no antes. Eso significa que puedes juntar tus facturas durante el año y decidir recién en ese momento qué método te conviene, comparando el total real contra el 30% presunto. Y aunque elegir el método correcto no cambia cuánto te retienen mes a mes, sí cambia cuánto terminas devolviendo o pagando en abril, algo que se explica con más detalle en cuánto retienen tus boletas de honorarios en 2026 y cuándo te lo devuelven.

Si tu actividad no tiene gastos físicos que declarar

No todos los independientes tienen los mismos costos reales. Si trabajas de forma remota, sin oficina, sin insumos ni equipos caros (por ejemplo, redactor, traductor o consultor que solo usa su notebook), es probable que tus gastos reales del año no superen el 30% presunto, y armar el libro de ingresos y egresos no compense el ahorro.

En cambio, si tu actividad exige arrendar un espacio, comprar equipos o pagar a otras personas (un terapeuta con consulta propia, un diseñador con licencias de software caras, un profesional que subcontrata), sumar tus facturas reales casi siempre te deja una base imponible más baja que el 30% automático. La diferencia se nota más mientras más alto sea tu ingreso anual, porque el ahorro de impuesto crece junto con la base que estás rebajando.

Antes de tu próxima declaración de renta, junta cada factura relacionada con tu actividad durante el año y súmalas en diciembre. Si el total supera el 30% de tus ingresos brutos, arma tu libro de ingresos y egresos a tiempo y opta por gasto efectivo en abril.

Aviso importante: La información de este artículo tiene fines educativos y generales. No constituye asesoría financiera, legal ni tributaria personalizada. Antes de tomar decisiones sobre deudas, créditos, pensiones o procesos judiciales, consulta con un profesional o con la institución correspondiente (CMF, Superintendencia de Pensiones, SERNAC o SII). Los datos se verificaron a la fecha de publicación y pueden cambiar.
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