Cuando te acercas a la edad de jubilar (60 años las mujeres, 65 los hombres), tu AFP te obliga a pasar por el SCOMP antes de pagarte un peso: ese sistema te muestra cuánto recibirías en cada modalidad. Según la Superintendencia de Pensiones, el 85% de quienes se pensionaron por retiro programado y además hicieron retiros anticipados durante la pandemia terminaron agotando sus fondos. La cifra no es una advertencia genérica: es la razón por la que elegir bien entre renta vitalicia y retiro programado importa más que cualquier otro trámite de tu jubilación.
Qué revisar antes de decidir
No hay una respuesta única. Pero sí hay datos concretos que debes reunir antes de firmar:
- El saldo acumulado en tu cuenta individual, expresado en UF: solo puedes optar a renta vitalicia si el monto te permite una pensión igual o superior a 3 UF mensuales.
- Tu expectativa de vida y la de tu grupo familiar, porque la compañía de seguros la usa para calcular tu renta fija.
- Si tienes beneficiarios de pensión de sobrevivencia y qué pasaría con tus ahorros si falleces antes de lo esperado.
- Tu tolerancia a que el monto varíe año a año, ya que en retiro programado la pensión se recalcula cada 12 meses según rentabilidad y tabla de expectativa de vida.
- La oferta real que te entrega el SCOMP, no un promedio genérico de internet: cada persona recibe un cálculo distinto según edad, sexo y saldo.
Renta vitalicia vs retiro programado
| Aspecto | Retiro programado | Renta vitalicia |
|---|---|---|
| Quién administra el dinero | Tu AFP, con cargo a tu cuenta individual | Una compañía de seguros de vida (CSV) |
| Propiedad de los fondos | Sigue siendo tuya | Se traspasa a la CSV |
| Monto mensual | Se recalcula cada año; suele partir más alto y bajar con el tiempo | Fijo en UF de por vida, desde el inicio del contrato |
| Herencia | Si no hay beneficiarios legales, el saldo se paga como herencia | No hay herencia, salvo período garantizado contratado aparte |
| Reversibilidad | Puedes cambiarte a renta vitalicia cuando quieras | Es irrevocable: no puedes volver a retiro programado |
La tabla resume la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y la Superintendencia de Pensiones como reguladores de ambas modalidades: la primera fiscaliza a las compañías de seguros, la segunda a las AFP.
Las modalidades mixtas que pocos consideran
Si tu saldo lo permite, no tienes que elegir todo o nada. La renta vitalicia inmediata con retiro programado divide tu cuenta: una parte financia una renta vitalicia fija y otra queda en la AFP, funcionando como retiro programado. También existe la renta temporal con renta vitalicia diferida, donde primero cobras de tu AFP por un período pactado (por ejemplo, tres años) y luego pasas a la renta vitalicia cuando ese tramo se agota. En ambos casos, la parte que permanece en la AFP conserva las reglas del retiro programado: es tuya, es heredable y puedes seguir cambiando de fondo mientras dure.
Esto importa especialmente si tu saldo es alto: te permite asegurar un piso fijo de ingreso con la renta vitalicia, sin renunciar por completo a la flexibilidad y la herencia del retiro programado sobre el resto del monto.
Cuál conviene según tu tramo de edad y expectativa de vida
Si te pensionas con salud delicada o expectativa de vida corta, el retiro programado suele convenir más: tus fondos siguen siendo tuyos y, si falleces pronto, se heredan. Si en cambio llegas a la jubilación con buena salud, antecedentes familiares de longevidad y sin necesidad de dejar herencia grande, la renta vitalicia elimina el riesgo de que tu pensión baje con los años o de que el saldo se agote antes de tiempo, algo que sí puede ocurrir en retiro programado si vives más de lo que la tabla de expectativa de vida proyectó.
La edad al momento de decidir también pesa en el cálculo de la CSV: mientras más joven contrates la renta vitalicia, más años debe cubrir la aseguradora, lo que generalmente reduce el monto mensual ofrecido frente a alguien que se pensiona mayor con el mismo saldo.
Antes de firmar
No decidas solo con lo que leas en un blog, incluido este. Solicita tu simulación en el SCOMP sin costo ni compromiso, compara las ofertas reales de tu AFP y de al menos dos compañías de seguros, y si tu saldo es alto, pregunta explícitamente por las modalidades mixtas antes de descartarlas. Una vez que firmas la renta vitalicia, no hay vuelta atrás.